Retrasos en pagos del Departamento de Educación asfixian a proveedores de terapias para niños con autismo.

Puerto Rico

Última hora hace 1 h Francisco Quiñones

Retrasos en pagos asfixian a proveedores de terapias para niños con autismo

Según la Alianza de Autismo de Puerto Rico, la situación se repite continuamente.

La problemática hace necesario mantener líneas de crédito que asfixian el flujo de caja de los centros independientes. · Alan Aprilio / Unsplash.

La Alianza de Autismo de Puerto Rico denunció una severa crisis económica que enfrentan los proveedores de terapias y servicios educativos para niños de educación especial, ante los constantes retrasos e impagos por parte del Departamento de Educación (DE).

En entrevista con Jornada Noticiosa, la directora ejecutiva de la organización, Joyce M. Dávila explicó que la situación —que se ha recrudecido durante este año escolar— ha obligado a múltiples centros y profesionales a operar mediante líneas de crédito o al borde de la paralización de sus servicios. "En el semestre pasado hubo muchos colegios y muchos centros de terapia que no recibieron sus pagos por meses, o que les debían seis meses y le pagaban un mes o dos meses", señaló.

Dávila destacó que decenas de padres de la organización sin fines de lucro 'Trillis 4 Kids' reportaron que, a pesar de que la fecha límite para emitir dichos pagos venció el pasado 9 de octubre, al día de hoy los fondos siguen sin reflejarse. Por su parte, el abogado José Gil Colón Ramírez, experto en la materia, recalcó que el DE es una instrumentalidad del gobierno sujeta a rigurosos mandatos constitucionales y federales de equidad presupuestaria, por lo que el retraso sistemático vulnera los acuerdos contractuales establecidos."Cuando el señor (Eliezer) Ramos (secretario de Educación) indica que él no puede pagar, es como si la gobernadora estuviera indicando que no puede pagar", explicó Colón Ramírez sobre la responsabilidad institucional del Departamento.

La problemática no solo recae sobre el atraso de los desembolsos, sino sobre un esquema de cobros atrasados y la exigencia de mantener líneas de crédito que asfixian el flujo de caja de los centros independientes.Dávila advirtió que esta incertidumbre constante ahuyenta a los profesionales del sector y recarga el estrés psicológico de las familias que ya lidian con las complejidades de criar a un menor con condiciones del neurodesarrollo.

"Ya es un estrés sicológico tener un hijo con autismo o un hijo de Educación Especial, para que a eso tú le añadas una incertidumbre de cómo, en qué escuela va a estar tu hijo, qué terapias va a recibir", añadió la directora ejecutiva.

Estadísticas alarmantes

De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) compartidos por la Alianza, la prevalencia del autismo en la isla ha experimentado un incremento exponencial.

Hace 22 años, la estadística en Estados Unidos era de 1 por cada 199 niños de 8 años. Las cifras publicadas recientemente indican que en Puerto Rico la proporción actual es de 1 de cada 38 niños de 8 años y de 1 de cada 21 niños de 4 años. Ante este panorama, la Alianza de Autismo de Puerto Rico exigió a las autoridades gubernamentales fiscalizar y corregir de manera inmediata los procesos presupuestarios y de desembolso, advirtiendo que la falta de liquidez pone en inminente riesgo el derecho fundamental a la educación y salud de miles de menores en el archipiélago.