LUMA reclama reducción en apagones y promete mejoras

Energía

hace 1 h Francisco Quiñones

LUMA reclama reducción en apagones y promete mejoras

Según el más reciente informe trimestral presentado al Negociado de Energía

En el informe, la gerencia de LUMA atribuye fallas en subestaciones eléctricas, apagones y relevos de carga, al deterioro del sistema. · Facebook.

LUMA Energy volvió a sacar pecho sobre su gestión en Puerto Rico. En su más reciente informe trimestral de rendimiento, el consorcio privado aseguró que ha logrado reducir sustancialmente la duración de los apagones y que la modernización de la red eléctrica avanza a paso firme en toda la isla.

Según la empresa, los trabajos de mantenimiento preventivo, la automatización de líneas y la conexión acelerada de sistemas de energía solar están transformando el sistema de transmisión y distribución para hacerlo mucho más fuerte y resistente. De hecho, la alta gerencia sostuvo en el escrito que "nuestro enfoque sigue siendo transformar el sistema eléctrico de Puerto Rico para ofrecer un servicio más confiable, seguro y limpio a todos los puertorriqueños".

Sin embargo, la realidad en la calle para el pueblo consumidor parece ser muy distinta. Aunque LUMA alega haber evitado casi 7 millones de minutos de apagones no planificados mediante inspecciones térmicas y mantenimiento especializado en líneas de alta tensión, la luz se sigue yendo a diario. Los clientes de la red no ven esa supuesta mejoría por ningún lado: continúan sufriendo bajones de voltaje constantes y cortes de luz inesperados que dejan a oscuras a comunidades enteras, arruinan medicamentos y destruyen enseres electrodomésticos tanto en residencias como en pequeños comercios.

En el informe, LUMA presentó una extensa lista de obras y logros acumulados para justificar su contrato. Reportó haber instalado más de 9,300 dispositivos de automatización en la red para aislar averías a distancia de forma automática. También afirmó que ya hay más de 132,000 clientes conectados oficialmente con placas solares, que sumó 137,000 kWh en capacidad de almacenamiento comercial en baterías, que colocó 178,000 luminarias LED para alumbrado público municipal y que desganchó árboles en más de 6,300 millas de líneas de transmisión y distribución.

Para el futuro inmediato, promete instalar 1.5 millones de contadores inteligentes (*AMI*) y reconstruir subestaciones clave utilizando asignaciones de fondos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). En el escrito, la gerencia insistió en que "continuamos impulsando la transición hacia la energía limpia mediante la interconexión ágil y responsable de miles de nuevos clientes con sistemas solares".

Pero todas estas alegaciones chocan de frente con el colapso constante del sistema eléctrico. Muestra de esto son las averías graves registradas en subestaciones estratégicas como las de Santurce, Carolina y Sabana Llana, las cuales tumbaron líneas críticas de 115 kilovatios, provocaron la salida repentina de plantas generatrices principales y dejaron a cientos de miles de abonados a oscuras de un solo cantazo. A esto se suman los constantes apagones por relevo de carga a los que LUMA somete al país debido a la inestabilidad de sus subestaciones y líneas de distribución.

Ante esto, la gerencia se limitó a culpar al deterioro heredado de la red, a la falta de inversión del pasado y a "eventos imprevistos" o fallas mecánicas en equipos viejos que desencadenan reacciones en cadena.

Toda esta narrativa y los datos de rendimiento que la empresa presenta están resumidos en un documento técnico de 52 páginas con fecha del 15 de octubre de 2026, que abarca el desempeño del primer trimestre del año fiscal (que concluyó el pasado 30 de septiembre) y fue entregado mediante moción oficial al Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) y a la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas (AAPP) para cumplir con el trámite regulatorio obligatorio.

En el informe, que detalla además indicadores de servicio al cliente y métricas operacionales internas, LUMA afirma que los tiempos de espera telefónica en sus centros de contacto se mantuvieron en un promedio inferior a un minuto por llamada, mientras que las gestiones presenciales en oficinas comerciales promediaron 7.5 minutos de espera.

En el aspecto financiero y comercial, la gerencia celebró haber logrado una reducción del 94 % en los balances morosos de cuentas del Gobierno mediante acuerdos de pago y reconciliación de facturas pendientes con agencias del sector público. En cuanto a la seguridad laboral, la empresa reportó reducciones en los índices de accidentes de sus brigadas y destacó los talleres de capacitación técnica impartidos a sus empleados, asegurando que "la seguridad y el adiestramiento de nuestro personal son el pilar de cada una de nuestras operaciones diarias en el campo".

El consorcio privado cierra su reporte reafirmando la promesa de "transformar las operaciones para brindar una experiencia positiva al cliente y electricidad confiable a precios razonables".