Taco Bell ha decidido prolongar su histórica relación comercial con PepsiCo hasta el año 2036, apenas una semana después de que su cadena hermana, KFC, confirmara un giro estratégico sin precedentes al cambiar a Coca-Cola como su proveedor oficial en Estados Unidos y Puerto Rico a partir de enero de 2027, según informó CNBC.
Aunque los cambios de proveedor entre marcas de comida rápida de esta escala no son habituales, el movimiento evidencia la intensa disputa que mantienen Coca-Cola y PepsiCo para captar grandes contratos mediante incentivos y beneficios corporativos. Para Coca-Cola, la incorporación de KFC representa una victoria de gran valor simbólico dentro de la industria de las bebidas, dado que la relación entre Pepsi y las marcas de Yum Brands se remonta a varias décadas atrás, específicamente a la época en que la gigante de las bebidas era propietaria de estas franquicias antes de escindirlas como una compañía independiente en 1997.
A pesar de la salida de KFC en el mercado norteamericano, PepsiCo se mantiene como un socio estratégico fundamental para Yum Brands y sus operaciones internacionales, según destacó Catherine Tan-Gillespie, presidenta de KFC en Estados Unidos, a través de un memorándum interno obtenido por CNBC. Gracias a este sólido vínculo con PepsiCo, los restaurantes de Taco Bell podrán seguir comercializando sus emblemáticos y exclusivos productos en el menú, tales como el Mountain Dew Baja Blast y los Doritos Locos Tacos.
La renovación de la alianza también asegura que los mercados internacionales de Taco Bell ubicados en Canadá, el Reino Unido, Irlanda y Tailandia continuarán sirviendo el portafolio de bebidas de Pepsi. De esta manera, el conglomerado equilibra su presencia global manteniendo alianzas clave mientras redefine su estrategia de bebidas en el mercado local estadounidense.