Amur River

Puerto Rico

hace 2 h Francisco Quiñones

Previsible la incertidumbre con el suministro de gas para la generación eléctrica

Javier Jimémenez afirma que el gobierno conocía bien el historial de New Fortress.

NFE confirmó que no tienen idea cuando llegaría el próximo barco con suplido de gas a la Isla una vez se termine el suminsitro que trajo el Amur River. · Facebook.

El exalcalde de San Sebastián y excandidato a la gobernación por Proyecto Dignidad, Javier Jiménez, responsabilizó al gobierno por la crisis que enfrenta el país con el abasto de gas para el sistema eléctrico, cuestionando las decisiones de poner en manos de una compañía en quiebra la totalidad del suplido de combustible.

Las declaraciones de Jiménez se dan en respuesta a la advertencia hecha por el gerente de New Fortress Energy (NFE), Zak Ahmed, durante una comparecencia ante la Cámara de Representantes, quien indicó que la empresa no puede garantizar la entrega de gas natural para la generación de energía en la isla a partir de este próximo domingo. La controversia cobra mayor peso debido a la estructura operativa del sistema eléctrico puertorriqueño. NFE no solo tiene el contrato para suplir el gas de las centrales del norte, sino que su subsidiaria, Genera PR, administra la flota de generación termoeléctrica de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). A esto se suma que la infraestructura portuaria en San Juan —el único muelle habilitado en la región norte para recibir este combustible— fue cedida en arrendamiento a NFE por 20 años.

Para el exmandatario municipal, la situación actual era plenamente previsible debido al historial financiero que arrastraba la empresa al momento de ser contratada. "El gobierno ya había experimentado una mala experiencia en la entrega de gas. Y era altamente sabido que New Fortress estaba con unos problemas económicos que la llevaron a una reorganización o a una quiebra. Y entonces tú no puedes contratar un servicio tan esencial como la entrega del gas para las generatrices del área norte a una compañía que estaba quebrada y que en el pasado había demostrado incumplimiento en la entrega de gas", denunció.

El líder político señaló además el impacto de otorgar derechos de exclusividad sobre la única vía marítima de entrada para este recurso en el norte del país, una transacción otorgada el 3 de mayo de 2018, dejó al sistema sin alternativas de suplido. "Le entregaron a New Fortress por 20 años en un contrato el único puerto, creando el mismo gobierno un monopolio privado en la entrega de gas para nuestras plantas de generación, esclavizando y sometiendo al pueblo de Puerto Rico a los intereses de una corporación privada", sentenció.

Impacto en el bolsillo del consumidor y falta de mantenimiento

La falta de diversificación y las fallas en la gestión de la red eléctrica continúan pasando factura directamente a los abonados. Jiménez relacionó las deficiencias contractuales con el encarecimiento constante del servicio y la inestabilidad del suministro, en un contexto donde los constantes relevos de carga amenazan la actividad cotidiana y comercial.

"El acumulativo de los cinco aumentos que ha habido en este cuatrienio son de 10 centavos por kilovatio. Eso representa un 42% de aumento en la factura de energía eléctrica de todos los consumidores de Puerto Rico cuando tú la comparas con diciembre del 2024", explicó sobre la carga económica que absorben las familias puertorriqueñas.

Asimismo, denunció la inacción y la falta de mantenimiento preventivo en los activos de generación adquiridos tras emergencias pasadas, lo que a su juicio agrava la falta de capacidad energética en la isla.

"Se dañaron siete generadores de los que adquirieron después del huracán María... Se dañaron porque no le dieron mantenimiento. Genera no le dio mantenimiento. No le daban mantenimiento y la excusa que ponen es que la autoridad no le dijo que le diera mantenimiento. ¿Quién paga los platos rotos? El pueblo de Puerto Rico".

Sin consecuencias ni planificación

El exmandatario municipal concluyó catalogando la gestión del sector energético como un fracaso administrativo continuo, donde los contratos multimillonarios no han traducido en estabilidad para el país ni en rendición de cuentas para las empresas involucradas.

"Es una catástrofe administrativa que pues la está pagando el pueblo... No hay consecuencias y sigue el mismo desorden", finalizó.