El Ministerio de Sanidad de Francia confirmó la muerte de un paciente contagiado con el virus Shamonda, registrando así el primer caso documentado de transmisión zoonótica e infección humana de este patógeno en la historia médica. El anuncio ha sido replicado por agencias y cadenas internacionales como LA FM Colombia, el Diario Libre y la agencia EFE, luego de que organismos globales como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzaran las evaluaciones epidemiológicas.
Según los informes oficiales difundidos el 22 de octubre de 2026, el paciente comenzó a presentar síntomas severos el 23 de septiembre. El individuo padecía una enfermedad médica previa con un cuadro de inmunodepresión severa, lo que lo hacía excepcionalmente vulnerable a agentes infecciosos.
El paciente ingresó al hospital con fiebre alta, malestar generalizado y deterioro acelerado, desarrollando posteriormente complicaciones neurológicas graves que le ocasionaron la muerte dos semanas después, a principios de octubre. Las investigaciones del Ministerio de Salud francés señalan como hipótesis principal que la infección fue contraída tras la picadura de un mosquito infectado en el este de Francia, región donde el virus venía circulando activamente en explotaciones ganaderas durante la primavera y el verano.
El virus Shamonda (SHAV) es un virus de ARN monocatenario perteneciente al género Orthobunyavirus (familia Peribunyaviridae) y al serogrupo Simbu. Fue descubierto por primera vez en 1965 en ganado bovino de Nigeria y, durante décadas, su presencia se limitó a brotes esporádicos en África occidental y Japón.
Sin embargo, a mediados de 2026, se detectaron por primera vez brotes en Europa Central (Suiza, el sur de Alemania y el este de Francia), propagándose con rapidez a países como Bélgica, Países Bajos, Austria, Italia y España. En Francia, la presencia del virus se confirmó en más de 37 departamentos agrícolas.
Los análisis genéticos han identificado dos variantes circulantes en el continente: SHAV-EU1 (predominante en Suiza, Francia y Austria) y SHAV-EU2 (detectada en el norte de Francia, Bélgica y Alemania).
En los animales, el principal hospedador es el ganado vacuno, aunque también afecta a ovinos, caprinos, equinos y alpacas. En vacas lecheras, la infección causa fiebre, letargo, diarrea aguda y caídas drásticas en la producción de leche de hasta un 75% en granjas afectadas. En hembras gestantes, el virus puede ocasionar trastornos reproductivos, abortos o malformaciones congénitas en las crías.
El virus se transmite exclusivamente a través de la picadura de vectores hematófagos, principalmente pequeños mosquitos picadores del género Culicoides. Las autoridades han aclarado de manera categórica que no existe evidencia de contagio por consumo de carne, leche o productos lácteos, ni tampoco se ha documentado transmisión directa entre animales o de persona a persona.
Tanto el ECDC como la OMS concluyeron que este trágico evento constituye un caso aislado y atípico relacionado con la fragilidad inmunológica del paciente. Por lo tanto, no se considera que exista una amenaza epidémica ni un riesgo sanitario significativo para la población general.
Actualmente no existen vacunas ni tratamientos antivirales comerciales contra el virus Shamonda. Las recomendaciones de las autoridades veterinarias y de salud pública se centran en el control de las poblaciones de insectos Culicoides en fincas mediante el uso de repelentes, la eliminación de criaderos y la intensificación de la vigilancia epidemiológica en trabajadores del sector agrícola.