Desmantelan red internacional de fraude matrimonial que orquestó más de 1,000 bodas falsas

Estados Unidos

hace 1 h Francisco Quiñones

Desmantelan red internacional de fraude matrimonial que orquestó más de 1,000 bodas falsas

La organización operó por más de una década y se extendió a países como Vanatu y China.

Para proyectar legitimidad ante los oficiales de inmigración, los acusados emparejaban a los solicitantes con los ciudadanos estadounidenses, celebraban bodas ficticias y los hacían posar en sesiones fotográficas montadas. · Suministrada.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó a 11 individuos de haber conspirado, durante más de una década, para orquestar más de 1,000 matrimonios simulados con el fin de obtener fraudulentamente el estatus migratorio para ciudadanos extranjeros, principalmente procedentes de la República Popular China. Según se desprende del documento oficial, algunos de los involucrados pagaron hasta 100,000 dólares por cada unión falsa.

Las autoridades federales destacaron que el operativo permitió desmantelar una de las organizaciones de fraude matrimonial más extensas procesadas en la historia de los Estados Unidos. La red criminal operó desde al menos desde el 2016 hasta julio de 2026, abarcando operaciones tanto a nivel nacional —con centro de mando en la ciudad de Nueva York y ramificaciones en Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida— como en el ámbito internacional, operando en Vanuatu y China.

De acuerdo con la información provista por el Departamento de Justicia federal, la organización operaba mediante una estructura jerárquica integrada por facilitadores que identificaban a los clientes extranjeros, reclutadores que convencían a ciudadanos estadounidenses para prestarse al fraude, y asistentes encargados de confeccionar la documentación y gestionar las solicitudes de residencia legal permanente (Green Card) ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). La conspiración contaba además con la participación de oficiantes de boda, abogados, preparadores de impuestos y proveedores de seguros.

El esquema generó ingresos millonarios. Mientras los ciudadanos extranjeros desembolsaban hasta 100,000 dólares por el servicio completo, los estadounidenses reclutados recibían pagos de hasta 30,000 dólares entregados en plazos condicionados a los avances del trámite migratorio, mientras que los reclutadores obtenían comisiones de hasta 5,000 dólares por persona captada. En total, la red acumuló decenas de millones de dólares a lo largo de los años.

"Los individuos arrestados presuntamente orquestaron elaborados esquemas para obtener ilegalmente la ciudadanía para ciudadanos extranjeros a través de matrimonios falsos. Esquemas como este son una afrenta deliberada a los Estados Unidos y a nuestras leyes, y no serán tolerados bajo la Administración Trump", aseveró el fiscal general Todd Blanche.

Mientras que el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jamie McDonald, enfatizó la magnitud del operativo al señalar que los acusados "operaron un esquema de fraude matrimonial multimillonario, nacional e internacional, utilizando a los participantes para abusar de las leyes de inmigración de los Estados Unidos para su propio beneficio". McDonald añadió que "los arrestos han desmantelado un componente central de uno de los esquemas de fraude matrimonial más grandes acusados en la historia de los Estados Unidos".

"Según se alega, este esquema de una década convirtió el fraude matrimonial en un modelo de negocio internacional organizando innumerables matrimonios falsos y provocando que se enviaran cientos de solicitudes fraudulentas de 'Green Card' al USCIS", denunció por su parte el director ejecutivo asociado interino de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), John Condon.

Para proyectar legitimidad ante los oficiales de inmigración, los acusados emparejaban a los solicitantes con los ciudadanos estadounidenses, quienes con frecuencia se conocían por primera vez justo antes de tramitar las licencias de matrimonio, celebrar bodas ficticias y posar en sesiones fotográficas montadas. Posteriormente, la organización creaba evidencias falsas que incluían la apertura de cuentas bancarias y de servicios públicos conjuntas, radicación de planillas de contribuciones sobre ingresos compartidas y la adquisición de pólizas de seguro.

Asimismo, la red preparó cientos de solicitudes que contenían declaraciones falsas y adiestró a los participantes para engañar a los agentes migratorios durante las entrevistas oficiales con el USCIS.

El comunicado del Departamento de Justicia detalló que los 11 arrestados fueron puestos a disposición judicial y responden a los nombres de:

  • Amy Cheng (alias "Amy Zhou"), de 72 años, de Brooklyn, Nueva York.

  • Xiao Mei Chan (alias "Carmen"), de 64 años, de Queens, Nueva York.

  • Christine Lu (alias "Lily"), de 52 años, de Queens.

  • Jing Yan Ye (alias "Serene"), de 43 años, de Staten Island, Nueva York.

  • Xiao Yan Chen (alias "Anna"), de 48 años, de Brooklyn.

  • Gang Zheng (alias "Michael" o "Mike"), de 61 años, de Queens.

  • Anthony Cheng, de 47 años, de Staten Island.

  • Michelle Duenas, de 35 años, de Staten Island.

  • Angela Duenas, de 26 años, de Staten Island.

  • Sigrid Cetino, de 32 años, de Peekskill, Nueva York.

  • Erika Johnson, de 43 años, de Ossining, Nueva York.

Cada uno de los imputados enfrenta un cargo de conspiración para cometer fraude matrimonial y fraude migratorio —que conlleva una pena máxima de cinco años de prisión— y un cargo de conspiración para fomentar la residencia ilegal de extranjeros en los Estados Unidos, con una pena de hasta 10 años de cárcel.

En el marco de las detenciones, las agencias del orden público ejecutaron órdenes de registro en varios puntos estratégicos de Nueva York, incluyendo áreas de Sunset Park en Brooklyn y Flushing en Queens. La pesquisa se mantiene activa con la participación de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Dirección de Detección de Fraude y Seguridad Nacional del USCIS, la División de Investigación Criminal del Ejército de los EE. UU. y la Fiscalía del Distrito del Condado de Westchester.